 Llevamos unos días presentando la mayor fortaleza árabe que sobrevive en Zaragoza. Sí, se trata del Palacio de la Aljafería, del cual, por ahora hemos hecho una pequeña introducción y hemos presentado su historia en manos de los árabes. El otro día terminamos comentando las reformas cristianas que tuvo durante la Edad Media y ahora, sin dejar del todo esta época seguiremos con el alcazar que aquí erigieron los reyes católicos. La construcción se levantó sobre la fábrica musulmana en torno al año 1492 con la intención de simbolizar el poder y el prestigio de los monarcas cristianas. La dirección de las obras fue de los maestros moros Faraig de Gali, Mahoma Monferriz y Mahoma Palacios, donde se funde la herencia artística medieval con nuevos aportes renacentistas. De aquí darían lugar los ejemplos más significativos del llamado estilo Reyes Católicos. El palacio consta sobre todo de una escalera noble, de una galería o corredor y un conjunto de salas, que se llaman de los pasos perdidos, que culminan en el gran salón del Trono con su magnífico artesonado. El palacio se erigió en modelo para la nueva nobleza aragonesa. Desde 1485 la Aljafería se destino como sede y cárcel del Tribunal de la Inquisición, donde se instalaron las viviendas de los inquisidores (hoy desaparecidas), en torno del patio de San Martín. Se utilizaba el torreón del Trovador como cárcel, función que cumplió durante más de 200 años. A partir de 11593 por mandato de Felipe II, el ingeniero sienés Tiburcio Spanochi diseñó los planos para intentar transformar la Aljafería en un fuerte o ciudadela al estilo moderno. Con ello el conjuntó se dotó de un recinto murado exterior, con sus baluartes y correspondientes puentes levadizos. No obstante, lo que en realidad se pretendió con la construcción de este fuerte fu la ostentación de la autoridad real frente a las reivindicaciones forales de Aragón. En los siglos XVIII y XIX se darán más reformas para su adaptación como acuartelamiento. La historia del Palacio termina ya a finales del siglo XX, donde sus dependencias pasan a ser sede de las Cortes de Aragón. |