
El Monasterio de Monjes Hospitalarios de Puylampa tiene origen en el siglo XII y su curioso nombre le proviene de su función de Podium Lampadíl, es decir, de “lugar donde en alto se prendía fuego”. Esto quiere decir que dicho monasterio servía de guía a aquellos peregrinos que pasaban por la zona siguiendo alguna de las antiguas rutas que llevaban al peregrino hasta Santiago de Compostela. En este tipo de Monasterios recibían cuidados y descansaban para seguir con el camino.
De lo que fue el antiguo monasterio, hoy día tan sólo podremos ver la iglesia de planta basilical y realizada con gruesos muros de piedra sillar.
Pero por sólo quedar la iglesia no quiere decir esto que no sea bonita. Tiene una estupenda puerta elegante y bella hecha a base de argos en degradación, sostenidos por columnas que se rematan en capiteles decorados con figuras geométricas y motivos vegetales. También quedan restos de lo que fue la torre-antorcha en su momento, adosados a la fachada de la iglesia aunque sólo son eso, restos, que no permiten deducir ni vislumbrar su tipología.
Pero más allá del Monasterio de Puylampa, podemos aprovechar nuestra estancia en Sábada (a 100 km. de Zaragoza) para visitar o al menos ver el resto de sus atractivos.
Podemos dar una vuelta por su casco urbano, que se divide en dos por el cauce del río Riguel. Un paseo por aquí nos permitirá además vislumbrar restos de su muralla medieval, además de perdernos en el entramado de sus calles y la belleza de algunas casas nobiliarias.
El Castillo puede ser también otra visita recomendada, pues posee decoraciones citercienses del siglo XIII y que domina la población con sus siete torres. La iglesia de Santa María puede ser una estupenda ocasión para conocer el gótico aragonés del siglo XIV.
Siguiendo por los restos de la dominación romana, podemos ver el Mausoleo de los Atilios, de los siglos II y III, del que tan sólo sobrevive su fachada, que se adorna con tres frontones triangulares y se configura por cinco arcadas unidas por pilastras. De alrededores de esta época y recomendable de visitar es el romano Mausoleo de la Sinangoga, del siglo IV d.C.
Así pues, si vamos a visitar el Monasterio de Puylampa, no podemos olvidar dar una vuelta, al menos de medio día por Sábada y sus monumentos más importantes, monumentos que nos enseñan la larga vida de la localidad.