Si te gustan las historias de caballeros quizás te guste alguna de las rutas del Cid que puedes hacer a pie, en bici o en coche por las tierras del Cantar que se adentran en la provincia de Zaragoza ya que, durante el camino hacia Levante, el Cid recorrió las vegas de los ríos Jalón y Jiloca (afluente del Jalón).
Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, fue caballero de la corte castellana durante el corto reinado de Sancho II el Fuerte (1065-1072) y al inicio del de su hermano Alfonso VI, pero su figura está también muy relacionada con la literatura y en muchas ocasiones, se mezcla lo histórico con lo literario incluso con lo turístico.
En este recorrido los castillos y la edad media están muy presentes, pero también lo está el paisaje y el agua tan importante para las caballerías de la época. Esta es la ruta de las Tres Taifas que te llevan desde Ateca en Zaragoza hasta Cella en Teruel. Son 321 kilómetros que en coche podrás hacer dedicando 2 ó 3 días y en bici te llevará 5 y además, no será un camino de rosas para ti.
El Cid acampó la primera noche entre Ariza, donde quedan restos medievales del castillo y las murallas, y Cetina. Al día siguiente continuó hacia Alhama y Ateca, lugar donde descansó antes de conquistar el castillo de Alcocer. Cuando estés en Ateca puedes coger el camino de la carretera hasta Terrer, donde hay una torre mudéjar y dirigirte a Calatayud, con la puerta califal de la muralla del siglo X como parte de un patrimonio histórico-artístico que merece una larga visita.
Saliendo de Calatayud podemos continuar el camino hasta Daroca por el río Jiloca. Daroca es una ciudad medieval fundada por los árabes yemenís en el siglo VIII y conserva un recinto amurallado, una iglesia románica y arte mudéjar. El Cid instaló su base de operaciones en la Laguna de Gallocanta, un lugar del que ya te hablamos, y donde podrás tomarte un merecido descanso.
Lo dicho, si os gusta la historia, esa historia que cambió el devenir de España, nada mejor que esta ruta del Cid Campeador por tierras zaragozanas. No tienes excusa. A Zaragoza se puede llegar de múltiples maneras. Su perfecta ubicación estaratégica la hacen accesible por carretera, tren o a través de sus numerosos vuelos baratos a la capital. Sólo queda decidirte.