
Hoy hablaremos de un pueblo interesante, más concretamente de Ricla, perteneciente a la Comarca de Valdejalón. Situada en el valle del Jalón, el municipio posee una rica huerta repleta de frutales, por lo que si tenemos hambre o sed recomendamos comprar productos del lugar.
En cuanto a los lugares que ver, Ricla tampoco se queda corto, pues comenzando desde el Castillo podremos hacer una interesantísima ruta por la población.
El antiguo Castillo se levanta encima de un risco muy cercano a la población y aún conserva algunos fragmentos de un muro de sillarejo y dos estructuras subterráneas de la época musulmana. Alrededor de los siglos XV y XVI se levanto sobre el castillo un palacio también fortificado tal como se puede observar en la base de una torre que presenta una esquina.
Después de la reconquista, la villa se dividió en dos barrios por un muro, concretamente se dividieron el barrio alto (lugar donde vivían los musulmanes) y el barrio bajo, lugar que acogía a los cristianos. De este muro aún se conserva un arco apuntado del siglo XV con una capilla, llamado el Arco de San Sebastián y situado en la calle de la Hombría.
El barrio bajo, como hemos dicho lugar en el que se alojaban los cristianos, estaba señalado con una cruz de piedra, la cual fue sustituida el siglo pasado por una de hierro y que da nombre a la calle de la Cruz. En esta misma calle se hallan varias casas nobles ya de los siglos XVIII y XIX, todos ellos con interesantes portadas de piedra y bellos balcones.
En la plaza del Ayuntamiento nos encontraremos con la iglesia de la Asunción, el cual se levantó en los siglos XV y XVI y posee un estilo mudéjar renacentista, claro está con profundas reformas posteriores. Su portada neoclásica permanece curiosamente oculta tras la casa de la cofradía de la Virgen de Media Villa, aunque podemos ver su hermosa y elevada torre mudéjar del siglo XVI.
Otro de los espacios interesantes de Ricla es la plaza del conde de Castellano, lugar en el que se ubica un palacio del siglo XVIII que da nombre a la plaza y junto a él, el original acceso al convento de las Siervas de María, fundado a finales del siglo XIX por la condesa de Guerrero. En frente del convento podremos disfrutar de la antigua casona de los marqueses de Camarasa.
Esta es una simple muestra de lo que nos ofrece el magnífico pueblo de Ricla, desconocida pero llena de monumentos y rincones hermosísimos. Así pues, recomendamos su visita por al menos un día.
No se pueden decir más incorrecciones en tan poco espacio. Para escribir se debe investigar o leer a los que investigamos.
Comentario por Manuel Embid29-05-2010 @ 15:54
Hola Manuel:
¿Podrías ser más concreto, por favor?
Un saludo
Comentario por Administrador05-06-2010 @ 19:44