
En la Comarca de Calatayud, a casi mil metros de altura y al Sur de la Sierra de Pardos, hay un bonito pueblo llamado Abanto, uno de los municipios más altos de la provincia de Zaragoza en una colina en la orilla derecha del río Ortiz.
Antes de entrar en Abanto, a un kilómetro y medio, encontraremos la ermita de San Fabián y San Sebastián y el Peirón de San Antonio y de San Isidro. En este pueblo hay algunos edificios que ya no se utilizan como las Escuelas, que ahora son de uso vecinal y la Casa del Médico donde todavía se pasa consulta y sirve de botiquín para el pueblo.
En el casco urbano destaca Nuestra Señora de la Asunción, iglesia barroca del siglo XVIII y con una imagen de madera de finales del siglo XVII que representa a San Bernardo. En la parte alta del pueblo se sitúa lo que llaman el Castillo, porque allí existió en su día una torre que cayó una noche de tormenta del año 62.

En Abanto quedan construcciones de mucho valor artístico, pero en algunos casos la dejadez y los años hacen que estén en bastante mal estado. Pero sin duda en Abanto más que los monumentos, destaca su entorno natural y sus poco más de 100 vecinos aprovechan lugares como la Fuente del Hostal o las Salinas, con caudalosos manantiales y un pozo salobre explotado desde la Edad Media.
Estos manantiales nutre de agua al Embalse de Las Fuentes, un buen lugar para bañarse o para pescar. En este embalse también hay un merendero donde preparan buenos almuerzos y meriendas.

A la salida de Abanto, está la ermita de San Esteban y no muy lejos de aquí, la Laguna de Gallocanta y el Monasterio de Piedra. Las fiestas de Abanto se celebran dentro de poco, por San Blas (3 de febrero) pero antes vienen las de San Antón el 17 de enero, unas fiestas que según la leyenda conmemoran una victoria contra los moros. En enero, el día 20, Abanto tiene otras fiestas, las de San Fabián y San Sebastián.
Fotos Vía: Ayuntamiento de Abanto