
En 1972, una serie de trabajadores de la construcción estaban trabajando en el proyecto de un nuevo edificio, cuando hicieron un descubrimiento sorprendente. Enterrado bajo la ciudad de Zaragoza se había mantenido durante siglos el inconfundible pasado antiguo de la ciudad. Se trataba de las ruinas del antiguo teatro romano.
Me imagino que debió ser muy emocionante encontrar algo así, con una enorme historia. Aunque se han descubierto varios edificios públicos de la época romana en Zaragoza, el teatro romano es sin duda el más importante de todos ellos, gracias sobre todo al perfecto estado de conservación que tiene. La mayoría de lo que se puede ver en él es lo que solía ser.
Fundada en el año 14 a.C por César Augusto, la ciudad fue precisamente denominada en su origen Caesaraugusta, y fue punto estratégico para la difusión de la cultura y el comercio romano. La ciudad estableció con el río Ebro un sistema de red distintivo, que sigue funcionando hoy en día.
El teatro romano fue un lugar de encuentro fundamental en la Zaragoza romana, por encima de un simple lugar para ver espectáculos. Curiosamente, tiene forma de oreja, para hacer de su acústica una de las mejores del momento.
Hoy en día el teatro se ha conservado en el Museo del Teatro de Caesaraugusta, donde se pueden ver las piezas encontradas y un modelo a escala de lo que debió ser en aquella época. La construcción del teatro se inició con el reinado de Tiberio, y fue completado por el emperador Claudio. Tenía una capacidad máxima para seis mil espectadores.
Según el estatus que tenías en la sociedad romana, así era el lugar en el que te podías sentar en el teatro romano. Las filas superiores estaban reservadas para los esclavos y los pobres, mientras que las filas más cercanas al escenarios eran para la gente de la clase alta, senadores y altos funcionarios.
En un recorrido a pie podemos encontrar otras ruinas romanas en Zaragoza. Por ejemplo, tenemos los baños públicos, las murallas de la ciudad, una parte del puerto del río, calles, alcantarillado, los cimientos de algunas casas, así como el Foro de Caesaraugusta. Este foro, excavado entre 1988 y 1991, forma parte hoy en día de un museo subterráneo.
El foro era el centro de la ciudad, donde se llevaban a cabo todos los negocios. El museo del foro consta de dos niveles, con exposiciones arqueológicas, entre ellas una sobre el alcantarillado que construyeron los romanos. Estas tuberías de desagüe llevaban las aguas residuales de esta parte de la ciudad hasta el río.
También podréis ver una representación audiovisual en donde, un habitante de Caesaraugusta, vuelve a la vida para narrar sus experiencias de su infancia y su juventud en el foro de la ciudad. Asimismo, se recrea un taller de cerámica de un artesano.
En Zaragoza podéis disfrutar con un hermoso viaje al pasado romano. Una experiencia que os encantará.
Foto Vía Dulze Nuei