
A los pies de la Sierra de Santo Domingo, en pleno prepirineo aragonés y a casi 100 kilómetros de Zaragoza se ubica Biel, uno de los pueblos más bonitos de Aragón y que junto a Fuendecalderas forma este municipio de las Altas Cinco Villas.
Calles estrechas, casas de piedra y la bonita Iglesia románica de San Martín donde se levanta un torreón del antiguo castillo del siglo XI, son sólo algunas cosas de este lugar de visita obligada.
En el siglo XV el 74% de la población era judía lo que hace que, después de la de Ejea, la judería de Biel sea la segunda en importancia dentro de las Cinco Villas y paseando por ella notarás como el tiempo parece que se ha detenido. Hay que decir también que, cuando el rey de Navarra en 1498 decretó la expulsión, el 90% de los judios prefirió convertirse y quedarse. Lo hicieron con los apellidos Navarro, Sánchez y González, abundantes en el pueblo.

La gran parte de su término es bosque, lo que hace de este sitio un lugar ideal para los amantes del senderismo y la bicicleta que quieran recorrer parte de las sierra prepirenaica disfrutando de un paisaje con una gran riqueza natural, cultural e histórica. Muy cerca se pueden visitar otros pueblos con mucho encanto como El Frago o Luna, situados a la orilla del río Arba de Biel. Y recuerda que tampoco tienes que olvidarte de Fuencaldera donde destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza levantada en el siglo XVI donde antes había un templo medieval.
Si decides hacer una escapada en Semana Santa, te diré que en Biel se celebra el Domingo de Ramos una procesión en la que dos hombres portan una cruz y el Viernes Santo es el turno de la Procesión del Santo Entierro. Este día al atardecer, en la puerta de la Ermita de San Juan, se subastan los pasos que salen en esta procesión, los que pujan más se visten túnicas moradas y se tapan la cara con velos del mismo color.
Podrás alojarte en alguna de las casas rurales que hay y también puedes informarte en el ayuntamiento de Biel sobre el albergue municipal del pueblo que está adherido a la red internacional. Tiene 23 literas y un comedor para 40 personas. Además hay una extensión ajardinada de 8000 metros cuadrados y la posibilidad de tiendas de campaña.
Vayas cuando vayas, en Biel te recibirán con los brazos abiertos, es un pueblo bonito por dentro y por fuera y donde merece la pena pasar unos días o por lo menos, hacer una visita.
Fotos Vía: dpaz
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