 Uncastillo con sus iglesias, su palacio y su castillo es un lugar de las Cinco Villas con muchas cosas que ver, aunque hoy hablaremos de un museo que muestra uno de esos oficios que con el tiempo y los avances se han perdido: el Museo del Frío que es en realidad un antiguo pozo de hielo rehabilitado, unos pozos que eran necesarios antes de la llegada de la electricidad,las fábricas de hielo y las actuales neveras. Este pozo de hielo reconvertido en museo, está a pie de la carretera que conduce a Sos del Rey Católico y en su interior se ha recreado el sistema de almacenamiento del hielo para conocer su funcionamiento cuando estaba en uso. Además se pueden ver algunos objetos relacionados con la fabricación del hielo. La entrada es libre y en la puerta hay un cartel informativo que te sirve de complemento a todo lo que verás en el interior. A mediados del siglo XVI tanto en España como en Europa el consumo del hielo hizo que algunos municipios construyeran pozos de nieve. Los trabajos en los neveros comenzaban en primavera después de las últimas nevadas. La nieve se recogía con palas y se transportaba a estos pozos de unos 6 metros de profundidad donde se prensaba hasta conseguir un grosor de unos 50 centímetros, luego se ponía un manto de paja por la superficie y se repetía el proceso. En verano se cortaban bloques de hielo que se transportaban durante la noche para que no se derritiera a los puertos, pueblos o ciudades cercanas donde era comercializado. Un trabajo muy duro que se ha desarrollado hasta mediados del siglo XX. En Aragón hay muchos de estos neveros y además de este de Uncastillo también puedes visitar en Fuendetodos uno de los más grandes que hay, el nevero de la Culroya del siglo XVIII y que también ha sido rehabilitado y abierto al público. Foto Vía: diputaciondezaragoza |