
Lo que más destaca cuando nos vamos acercando a Mesones de Isuela es su fortaleza, es tan grande que hace más pequeño a este pueblo de la Comarca de Aranda situado a 75 kilómetros de Zaragoza.
La primera referencia del Castillo de Luna data de 1175 y es uno de los más importantes de todo Aragón. Vale la pena subir al castillo por las calles del pueblo para verlo de cerca y sentirse pequeño, pero dueño de una gran vista de este Valle de Isuela.
Este palacio medieval tiene más de 3000 metros cuadrados y seis torreones, cuatro están en los puntos cardinales y los otros dos en el centro de los lados mayores. En uno de estos torreones está la capilla del castillo dedicada a Nuestra Señora de los Ángeles de 1379, una capilla que está considerada como uno de los monumentos más bellos de Europa. Está decorada con pinturas góticas y con una talla de la virgen del siglo XV. En el castillo hay una oficina de información y hacen visitas guiadas durante todo el año.
Pero además de este fantástico castillo y esta bonita capilla, Mesones de Isuela ofrece mucho más arte y arquitectura. En su casco urbano está la iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Asunción con su campanario y su torre mudéjar, además la ermita dedicada a San Vicente Ferrer y la de San Roque que está a las afueras.
Y pasando de la arquitectura a la gastronomía hay que decir que este pueblo, debido a su herencia musulmana, elabora un aceite de gran calidad siguiendo los procesos de forma tradicional. Si estás interesado en conocer como se elabora puedes visitar la fábrica y también aprovechar para comprar aceite del bueno.
Te aconsejo un viaje en diciembre, época de matanza, porque en Mesones se celebra la Fiesta del Mondongo. Con esta fiesta intentan que la tradición de la matanza no se pierda entre los más jóvenes y durante todo el día se hacen chorizos, longanizas, morcillas… En esta matacía participa tanto la gente del pueblo como los visitantes así que si te animas a echar una mano ya sabes donde te esperan.
Foto Vía: redaragon
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