
Moyuela es uno de esos municipios del Campo de Belchite donde todavía se pueden ver las casas cueva que se excavaban en la roca y que fueron posiblemente, el primer asentamiento del pueblo. Están a los pies de la Ermita de San Jorge y representan la forma de vida de los primeros pobladores y también de aquellos más humildes que no tenían dinero para construir su casa. La mayoría eran jornaleros y gente con pocos medios económicos, pero en la actualidad quien vive en ellas es por tradición familiar y también por comodidad.
Estas cuevas son sin duda, uno de los encantos de este lugar, un encanto que en algunos casos se ha reconvertido en bodegas particulares ya que, hasta hace poco, se producía abundante vino y al igual que las casas-cueva, las bodegas mantienen unas condiciones de humedad y temperatura estables. Estas cuevas dan a Moyuela un paisaje muy característico así que si tienes ocasión te recomiendo que visites alguna.
En el casco urbano está la Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad, mudéjar, del siglo XVI y con una bonita torre. Durante la Guerra Civil, se perdió la casi totalidad del mobiliario, el gran retablo del altar mayor, el coro y el órgano. En lo alto del pueblo verás los restos de un castillo de los siglos XIII y XIV, sólo se conservan algunos fragmentos de los muros, pero aprovechando como base la torre de esta antigua fortaleza, se edificó la Ermita de San Jorge.
Además de la Ermita de San Jorge, Moyuela tiene las ermitas de Santa María Allende (XII-XIII) posiblemente la primera ermita del pueblo construida por los templarios y la Ermita de San Clemente de la que también desapareció todo el mobiliario durante la Guerra Civil y uno de los monumentos más espectaculares de la comarca y de todo el barroco aragonés.
Pero en este pueblo a 75 kilómetros de Zaragoza no sólo hay cuevas, iglesias y ermitas, también hay un lavadero público que en verano todavía se utiliza y una Nevería, uno de esos pozos donde se conservaba la nieve antiguamente. Cerca de este nevero está el Jardín Botánico Gregorio Tirado, un pequeño jardín con más de 30 especies diferentes de plantas de la zona.
También destacan los peirones, pilares de piedra o ladrillo que señalan un inicio o confluencia de caminos, como el de Santa Bárbara, el de las Almas, el de San Gregorio, el de la Malena, el de San Juan y el del Rosario. El más reciente el de la Unión, a la entrada del pueblo y que da la bienvenida a todo aquel que visita este lugar.
Por último comentaros que en Moyuela tienen fama de tener algunas de las fiestas más animadas de la provincia y en parte gracias a las numerosas peñas que hay. La fiesta mayor se celebra en torno al 15 de agosto así que si quieres te estarán esperando, además de los habitantes de este hospitalario pueblo, desfile de carrozas, carreras pedestres, ciclistas… campeonatos de guiñote, futbolín…
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