En Torrellas han vivido íberos, romanos, visigodos… pero hasta mediados del siglo VIII época musulmana no hay constancia de este pueblo como tal. La disposición árabe de sus calles o sus estrechos callejones son parte de la huella musulmana de la única población donde todos sus habitantes eran mudéjares. Cuando en 1610, Felipe III decretó la expulsión de los moriscos, se dice que en Torrellas, de los 2 mil habitantes que entonces había aproximadamente, solo quedó el cortador de carne y un cabretero. La zona se repobló otra vez, pero no llegó a ser nunca el lugar próspero que hasta entonces había sido. En el pueblo destaca la torre de la iglesia (antiguo minarete de la mezquita), la Ermita de San Sebastián, convertida en un pequeño jardín botánico dedicado a dar a conocer las plantas tradicionales de la zona del Moncayo, el antiguo hospital de peregrinos en fase de restauración, el castillo del que a penas quedan restos y la pintoresca plaza mayor, con soportales y caserones de piedra. Pero en Torrellas la huella de los musulmanes sigue presente hoy en día y para conocer mejor el arraigo de esta cultura en la zona, lo mejor es hacer una visita al Centro de Interpretación del Islam. En este recorrido acompañado de paneles y proyecciones podremos saber como era la mezquita del siglo XI a través de una reconstrucción en 3 dimensiones. A través de estos audiovisuales daremos un paseo por el pueblo para ver la huella que dejo esta época en sus casas, en sus calles y en otros muchos rincones. En el museo también hay un memorial con los apellidos de los habitantes de aquella época. La visita al museo se puede hacer todos los días, pero es necesario contactar con el Ayuntamiento tanto si vas individualmente como en grupo. Torrellas está a menos de 100 kilómetros de Zaragoza y pertenece a la comarca de Tarazona y el Moncayo, un buen punto de partida para ver muchos lugares interesantes de la provincia. Foto Vía: torrellas |