Atea

Atea es un pueblo de la provincia de Zaragoza que está situado en la sierra que lleva su mismo nombre. Situado a 842 metros sobre el nivel del mar. Esta pequeña urbe del valle del río Jiloca cuenta con 473 habitantes. El pueblo se encuentra a 842 kilómetros de la capital, Zaragoza.

La sierra de Atea luce majestuosa en el horizonte. El pico más elevado es el de Valmayor que está a algo más de mil metros de altitud. En el infinito también se divisa la Sierra de Santa Cruz y de Pardos. Este pueblo aragonés está situado concretamente a 14 kilómetros de Daroka, cerca de Murero y Areced.

El casco urbano del pueblo está orientado longitudinalmente siguiendo la línea del propio valle del Jiloca. El pueblo de Atea fue considerado una aldea hasta 1711 y en 1785 fue considerado lugar. En el pasado perteneció a la Comunidad de Calatayud. En el censo  de 1857 figuraban 998 habitantes, en la actualidad, la población ha quedado reducida a la mitad.

La iglesia parroquial está dedicada a la asunción de la Virgen. El edificio tiene un marcado estilo barroco que data del siglo XVII. La torre tiene una escasa elevación de altura. El interior de la iglesia está dividida en tres naves. La central está dividida con bóveda de lunetos. Mientras que las laterales están hechas de arista. El crucero, que no está armado en planta. está cubierto con pechinas de tambor. El valor de esta iglesia reside en gran parte en los 10 retablos comprendidos entre los siglos XVII y XVIII.

El pueblo gozó además de reconocido prestigio en el pasado porque tuvo una escuela latinista regida por los “Dómines de Atea“. Dos religiosos que estudiaron en Roma se retiraron a su pueblo natal y ahí impartieron clases de latín a importantes personalidades.

Existen varias ermitas en el lugar que el visitante puede recorrer: San Roque, Santa Bárbara, Santa Cruz, San Lamberto y virgen de las Dolores. La tradición sigue presente y cada primer domingo de mayo, el pueblo va en romería a la ermita de Santa Cruz. Las fiestas principales del pueblo no son en verano como suele ser habitual sino el 15 y 16 de mayo, todavía en primavera, coincidiendo con San Isidro. En verano, sí celebran el 30 y 31 de agosto las fiestas en honor de San Ramón. Momento en el que hay mucha más gente en este pueblo de Zaragoza al ser verano.

Foto vía: Atea.webcindario

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