
La verdad que si le hacemos caso a la historia, no es extraño decir que fueron las aguas del Ebro las que hicieron a Zaragoza. Sin ir más lejos, fueron los romanos los que aprovecharon la cercanía de este gran caudal de agua para fundar su Caesaraugusta. Los árabes recogieron el legado del Ebro, para denominar a estas tierras Sarakosta.
Pero no hace falta irnos demasiado lejos en el tiempo para relacionar a Zaragoza y el Ebro, o a Zaragoza y el agua. En el 2008 se celebró en la ciudad la Exposición Universal, cuyo tema central y emblema fue precisamente el agua.
La historia del Ebro y Zaragoza también se enriquece con las múltiples leyendas que a ambos relaciona. Dicen que a San Lamberto, por no querer adorar a los dioses paganos, le cortaron la cabeza a orillas del Ebro, y que fue el santo mismo el que colocó con sus propias manos la cabeza cortada en el lugar de enterramiento de los Innumerables Mártires de Zaragoza.
Además de estas leyendas hay lugares en Zaragoza estrechamente relacionados con el Ebro y sus aguas. Antiguamente el puerto de Caesaragusta se encontraba en la orilla derecha de la ciudad, y hasta aquí llegaban grandes comerciantes para distribuir sus productos en la urbe. Sin el Ebro Zaragoza no hubiera sido lo que es hoy en día.
En época romana este comercio era realmente intenso, y Caesaragusta era uno de los grandes centros de mercancías de la región. Gracias al Ebro llegaba aquí la cerámica, el vino, los mármoles, las joyas, los vidrios… cualquier producto indispensable para vivir. Y claro desde Caesaragusta se importaban materiales que, al fin y al cabo, suponían la materia prima que mantenía flote la economía de la ciudad.
Y es que Zaragoza ha vivido toda su historia junto al Ebro. Descansa junto a él, duerme a su lado, arrullada por su fuerza y su caudal, el más caudaloso de España. Es imposible reservar nuestros hoteles en Zaragoza y no acercarse un poco más a la historia de este amor venerado, que a veces, claro está, tiene sus pequeñas turbulencias, sobre todo cuando el Ebro le da por crecer por mor de las lluvias.
Pero ya sabemos que siempre hay de todo en las mejores familias…
Foto Vía Darellano
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