
Aunque hasta el año 1916 se le conoció como ‘Malpica’, Malpica de Arba es un nombre que resuena hoy como uno de los lugares más emblemáticos de la geografía aragonesa y zaragozana. Pertenece a Biota, un municipio al que pasó tras ser independiente hasta principios de la década de los setenta del siglo pasado. A día de hoy, es una localidad que pertenece a Cinco Villas, una comarca con capital en Ejea de los Caballeros. Se encuentra a apenas cien kilómetros de Zaragoza capital.
Se trata del típico pueblo de piedra de la comunidad maña, cuyo entramado urbano está construido de forma que proteja a la población del viento cierzo. Su trazado de suelos ha hecho pensar a no pocos historiadores en un origen claramente defensivo de la estructura del asentamiento. Las casas blasonadas atribuidas a la nobleza rural de épocas anteriores es uno de los principales atractivos, aunque a día de hoy este tipo de viviendas ya casi se ha perdido y apenas quedan en pie.
Los alrededores de Malpica de Arba han sido siempre un foco de concentración de explotaciones ganaderas (corrales) y de construcción de molinos. Aunque a día de hoy son edificios ya derruidos por el paso del tiempo, puede apreciarse su origen fácilmente. Sirvieron como vivienda a campesinos y trabajadores de la tierra en numerosas explotaciones agrícolas.
Entre los edificios religiosos, destacan la Iglesia Parroquial y la Ermita de Santa Ana. La primera está brindaba a la Virgen Nuestra Señora del Día y del Sol y se localiza en pleno casco urbano. Cuenta con planta de origen románico y su aspecto derrocha sencillez. La segunda está en lo alto de una colina en un terreno allanado precisamente para su levantamiento. De aspecto artístico más cercano al arte románico, su uso se ha centrado en las fiestas veraniegas de Santa Ana, aunque actualmente este culto es celebrado en la Iglesia Parroquial con más frecuencia.
Por último, en Malpica de Arba podrás visitar la denominada Fuente del Diablo, en la orilla del río Arba. A día de hoy se emplea para hacer fuego y su estructura comprende varias salidas de agua, aunque no funciona como fuente de agua potable.
Foto vía: Mis Pueblos-Mari Carmen
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