Contamina, en Zaragoza

Zaragoza es una provincia aragonesa que ofrece numerosas opciones turísticas. Una de ellas es Contamina, una localidad cercana a la Sierra de Padros, en pleno Valle del río Jalón, uno de los afluentes del río Ebro. Cuenta con un censo exacto de poco más de cuarenta habitantes en temporada de invierno, de lo que se deduce su reducido tamaño. El literato José de Cora contribuyó a la difusión de este pueblo con su novela ‘Secuestro y fonda de Cela en Contamina’, una historia de ficción que narraba el secuestro de uno de los Premios Nobel nacionales más conocido: Camilo José Cela (1989).

A dos kilómetros encontrarás Alhama de Aragón, donde se sitúa la ciudad balneario. Al sureste también se localiza, muy cerca, el conocido como Pantano de Tranquera. Contamina es una localidad que ha vivido tradicionalmente de la agricultura y actualmente sigue contando con numerosas plantaciones, especialmente de árboles frutales. Cuenta, además, con su propia casa rural y con un restaurante que te dará la oportunidad de probar los platos más granados de la gastronomía aragonesa.

Si hablamos de la historia del municipio, destaca su empleo durante la época medieval como lugar de parada para caballos del Servicio Real de Correos. Diversos establos hacían las veces de refugio para estos animales mensajeros. Fue, por otro lado, un lugar crucial en la Guerra de la Independencia (siglo XIX), pues contó con un destacamento inglés que luchó fervientemente contra las tropas de Napoleón. El bando nacional se hizo con él justo antes de comenzar la guerra civil española (1936-1939).

Los principales atractivos culturales con que cuenta Contamina son dos: su iglesia parroquial del siglo XVI y el Monasterio de Piedra, situado a muy poca distancia, si bien no pertenece exactamente al casco urbano de la localidad.

La Iglesia Parroquial de Contamina está brindada a San Bartolomé desde el siglo XVI, momento en que se edificó. Su estilo arquitectónico y artístico es el barroco y el altar que tiene en su interior cuenta con diversos motivos decorativos que describen la vida de dicho santo. Sin duda, Aragón es una comunidad espectacular.

El Monasterio de Piedra, verdadera reliquia de esta tierra, fue fundado hacia el año 1194 por varios monjes de la orden cisterciense. Dedicado a la Virgen Santa María de la Blanca, a día de hoy conserva el título de Monumento Nacional desde que le fuera concedido en 1983. Merece la pena visitarlo porque posee un cenobio que muestra muy bien el paso del tiempo a través de los dos estilos artísticos presentes en él, el gótico y el barroco. Un edificio único para un entorno único.

Foto vía: Casa Turismo Rural-H Prell MArta

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